Entre lectura y lectura Nocturnos de Ishiguro e Invisible de Paul Auster, me gusta juguetear con varias antologías poéticas. Leer poesía permite ese juego y más. Puedes empezar por donde quieras, coger, dejar el libro, saborearlo a tu antojo. La libertad que otorga la poesía es extensa tanto para el que la escribe como para el que la lee. Haciendo uso de esta libertad y por azar, he comenzado por el final una antología titulada la Generación de 99 recogida por José Luis García Martín. Es curioso, pués primero leo los poemas, luego me entero de su autor y por último observo la foto y un breve resumen de su poética. Este juego poético me ha parecido muy positivo, pués me ha hecho no prejuzgar los poemas ya que no sabía de antemano el autor. Todos han nacido en los 60 y algunos son bastante conocidos.
Otra de las antologías con las que jugueteo y que al igual que la anterior yacía en mi librería de pasillo, regalada hace algún tiempo y casi sin leer es Las Ínsulas Extrañas (1950-2000), selección de José Ángel Valente, entre otros. En este caso no me sirve el juego anterior, pués no trae fotos y es imposible no ver el nombre del autor, pero es una absoluta maravilla en cuanto a extensión y calidad poética. Abarca una gran cantidad de poetas que no conocía y es una delicia pasar sus hojas una y otra vez en ese sutil papel como de biblia.
Siguiendo con el juego, últimamente he encontrado versiones de poemas conocidos, hay muchas, de autores ya consagrados y no tanto, me gustaría compartir un poema que desde que lo descubrí, hace ya mucho, me fascinó. Se trata del Soneto V de Garcilaso y la versión que propongo es de García Montero que más que versionar, digamos que toma como buen pretexto algunos versos para construir un excelente poema. Si alguien se anima estaría encantada de recopilar en este blog más versiones tanto de este soneto como de cualquier otro poema, propio o ajeno.
SONETO V
Escrito está en mi alma vuestro gesto
y cuanto yo escribir de vos deseo:
vos sola lo escribisteis; yo lo leo
tan solo que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero;
cuanto tengo confieso o deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
GARCILASO 1991
Mi alma os ha cortado a su medida
dice ahora el poema,
con palabras que fueron escritas en un tiempo
de amores cortesanos.
Y en esta habitación del siglo XX,
muy a finales ya,
preparando la clase de mañana,
regresan las palabras sin rumor de caballos,
sin vestidos de corte,
sin palacios.
Junto a Bagdad herido por el fuego,
mi alma te ha cortado a mi medida.
Todo cesa de pronto y te imagino
en la ciudad, tu coche, tus vaqueros,
la ley de tus edades,
y tengo miedo de quererte en falso,
porque no sé vivir sino en la apuesta,
abrasado por llamas que arden sin quemarnos
y que son en realidad,
aunque los ojos miren la distancia
en los televisores.
A través de los siglos,
saltando por encima de todas las catástrofes,
por encima de títulos y fechas,
las palabras retornan al mundo delos vivos,
preguntan por su casa.
ya sé que no es eterna la poesía,
pero sabe cambiar junto a nosotros,
aparecer vestida con vaqueros,
apoyarse en el hombre que se inventa un amor
y que sufre de amor
cuando está solo.

Hace tiempo que tenía ganas de que dos inmensos poetas como son García Lorca y Luis Rosales compartieran un espacio en mi blog . En primer lugar este año es el centenario del nacimiento de Rosales, quizá algo eclipsado por otras celebraciones y para hablar de la poesía de Lorca, no hace falta ningún motivo. Desde que empecé a dar vida a este blog pensé en esta entrada ya que ambos ocupan un lugar destacado en mis preferencias poéticas. Lorca fue el descubrimiento de la imagen poética, sus metáforas y su imaginación me dejaban con la boca abierta allá por el 1º y2º de BUP. Yo deseaba por aquel entonces escribir aquello que él escribía y empecé de este modo a escribir poesía, aunque ya había hecho mis incursiones en el cole, junto a una amiga del alma. Después vinieron las lecturas de su teatro, entonces super obligatorias, que no eran más que la continuación de su poesía pero en boca de distintos personajes. Baste como ejemplo Bodas de Sangre, La casa de Bernarda Alba o Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín. Esta última tuve ocasión de verla en un increíble montaje de la mano de José Luis Gómez en el casi recién estrenado(por aquel entonces) teatro Rialto y fue excepcional. Ya en COU asistí a la lectura representada por Joaquín Hinojosa de Poeta en Nueva York, aún recuerdo su potente voz inundando la escena con la Oda al Rey de Harlem.
El descubrimiento de la poesía de Luis Rosales pertenece al ámbito de la facultad, lo conocía y lo había leído pero de pasada, con cierto resquemor. Alguien hizo que me fijara en él por segunda vez y lo disfrutara, ya que la buena poesía no entiende de bandos ni de fronteras y creo que desde entonces lo reivindico. Poseo, de aquel entonces, un precioso ejemplar de La Casa Encendida que tiene las tapas rojas y está escrito en tinta roja como esta entrada. Como casi siempre destaco y comparto un poema de cada autor que ya eran de mis preferidos en aquella época. Lorca tenía 17 años cuando escribió La sombra de mi alma . El poema Autobiografía de Rosales es tan rotundo que no puedo leerlo sin sentir un escalofrío. Va por ellos!.
LA SOMBRA DE MI ALMA
La sombra de mi alma
huye por un ocaso de alfabetos,
niebla de libros
y palabras.
!La sombra de mi alma!
He llegado a la línea donde cesa
la nostalgia,
y la gota de llanto se transforma
alabastro de espíritu.
!La sombra de mi alma!
El copo del dolor
se acaba,
pero queda la razón y la sustancia
de mi viejo mediodía de labios,
de mi viejo mediodía
de miradas.
Un turbio laberinto
de estrellas ahumadas
enreda mi ilusión
casi marchita.
!La sombra de mi alma!
Y una alucinación
me ordeña las miradas.
Veo la palabra amor
desmoronada.
!Ruiseñor mío!
!ruiseñor!
¿aún cantas?.
AUTOBIOGRAFÍA
Como el naúfrago metódico que contase las olas que le bastan
para morir;
y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores,
hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón
en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
Me resulta difícil concebir el verano sin un viaje. Un cambio de ubicación, aunque no sea necesariamente un lugar lejano. La carretera, los kilómetros que van pasando y el paisaje... Recuerdo una publicidad de un coche alemán, muy bien pensada, en que aparecía una mano moviéndose al viento por una de las ventanillas, después una voz decía: ¿Te gusta conducir?. Esa mano es para mí la esencia del viaje mientras vamos en el coche. Esperamos llegar al lugar, devoramos los km., todo está en movimiento excepto nosotros. Es el momento de sacar la mano, disfrutar del viento y dejar volar la imaginación. Cualquier motivo del paisaje nos recuerda algún instante vivido, alguna persona o nos retrotrae a la infancia, son momentos impagables.
Dice Miguel Hernández en uno de sus magníficos poemas: Tu destino es de la playa/ y mi vocación del mar, para mí son absolutamente ciertos, mi paisaje es el mar, pero hay lugares en los que te sientes bien, a los que te apetece volver aunque ya hayas disfrutado de ellos en otros veranos.
A mí me sucede esto con El parque natural de El Alto Tajo, Orihuela del Tremedal, Orea, Checa... Una tierra hermosísima, con escaso turismo que no tiene nada que envidiar a los míticos Pirineos, pués hay pueblos que superan los 1500 m de altitud. El clima en verano es increíble y el agua es omnipresente en fuentes y rios. Lo más parecido a un paisaje bucólico donde poder descansar la mente aunque sea un día de excursión.
Mientras leía este libro apareció una entrada en un blog( del cual me encanta tanto el nombre, "Algún día en alguna parte", como su contenido) que iluminó de algún modo mi lectura.
Ezra Pound fue declarado loco y condenado por alta traición tras la segunda guerra mundial. Me gustaría destacar estos fragmentos de "El ABC de la lectura" que creo, no tienen desperdicio, en estos tiempos un tanto furiosos para la educación y los profesores.
I El profesor o el conferenciante es un peligro. Muy rara vez reconoce cuál es su naturaleza o posición.
II. Ningún profesor ha fracasado por ignorancia. Los profesores fracasan porque no saben "manejar la clase". La auténtica eeducación, en definitiva, debe limitarse a los hombres que INSISTEN en saber. Todo lo demás es mero pastoreo.
III. El profesor inexperto, temeroso de su propia ignorancia, tiene miedo de reconocerlo. Es posible que el valor solamente se obtenga cuando uno sabe hasta qué extremo es la ignorancia prácticamente universal. Los intentos por camuflarla son sencillamente, a la larga, una pérdida de tiempo.
IV. Si el profesor es de ingenio lento, talvez se sienta aterrorizado ante los estudiantes cuyas mentes se mueven con mayor rapidez que la suya, pero haría mejor si aprovechase a los alumnos que tienen esa disposición vivaz para realizar los trabajos de exploración, para explotar el ojo atento y el oído más sutil, tomándolos como puntos de mira y audición.
V. No hay un solo hombre que sepa gran cosa, por ejemplo, de un pasaje comprendido entre los versos 100 y 200 de la Odisea, o que no pueda aprender algo al releerlo CON sus alumnos, sin limitarse a leerlo PARA ellos
VI. Creo que el profesor ideal debe abordar cualquier obra maestra que presente en su clase casi como si nunca la hubiera visto con anterioridad.
El ABC de la lectura. Ezra Pound
Una vez más he visto la película de Tim burton, BIG FISH. Digamos que esta vez, me la he encontrado por sorpresa en la televisión, mientras de fondo se desencadenaba una hermosa tormenta de verano.
No negaré que es una de mis películas preferidas y que cada vez que la veo, encuentro una nueva razón para confirmarlo.La primera y fundamental es la indisoluble relación que se plantea entre la vida y la literatura. La segunda razón sería la increíble asociación entre la vida, como compendio de relatos fantásticos y la figura paterna.
Tim Burton es un director algo excéntrico, pero esas excentricidades me atraen, me mantienen pegada a la pantalla, con sus personajes desmesurados. Jhonny Deep y Helena Bonham Carter omnipresentes en casi todas sus películas. En esta película roza la genialidad aunando su excentricidad con un punto de vista muy poético de la existencia, ambas cosas muy didíciles de asociar en la pantalla. Es genial y hasta cierto punto sobrecogedor, el momento en que los niños descubren como van a morir, mirando en el ojo de la bruja, que no lo es tanto, ya que tan sólo se trata de una mujer enamorada.
Es formidable el enfrentamiento paterno-filial que se desencadena debido a esa exagerada tendencia del padre a transgredir la realidad, de tal forma que el hijo se cree incapaz de llegar a conocer a su propio padre. Interesante paradoja que hace pensar en la actual relación padres-hijos en la que suele escasear ese derroche de historias fantásticas.
Creo que Tim Burton consigue en hora y pico de película que lleguemos a considerar cotidiano ese alarde de imaginación narrada, planteando un final muy emotivo pero a su vez muy vital, tanto, que casi una lo querría para sí, llegado el momento.
Finalmente el hijo accede a la petición del padre, bien porque ha perdido la esperanza de conocerlo, bien porque lo conocía desde siempre pero no se da cuenta hasta ese momento y comienza a narrarle el cuento de su propia muerte y también de su propia vida, mientras el padre expira en un hospital. Y es en ese mismo momento, en el que suele ser difícil contener la lágrima y a la vez una especie de sonrisa.
HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA.
En estos momentos Serrat canta los poemas de Miguel Hernández en Los Jardines de Viveros. Como en tantos otros conciertos imagino el marco incomparable, un oasis en medio de la ciudad, casi puedo percibir el olor a humedad verde y también esa emoción que se llega a producir minutos antes de un concieto. La poesía cantada... Miguel Hernández... Esta vez no ha podido ser... me conformo con el CD como regalo, disfruto de la música y destaco este precioso poema:
EL MUNDO DE LOS DEMÁS
El mundo es como aparece
ante mis cinco sentidos.
y ante los tuyos que son
las orillas de los míos.
El mundo de los demás
no es el nuestro: no es el mío.
Imágenes de la vida:
cada vez las recibimos.
Nos reciben entregados
más unidamente a un ritmo.
Pero las cosas se forman
con nuestros propios delirios.
Ciegos para los demás,
oscuros, siempre remisos
miramos siempre hacia adentro.
Vemos desde lo más íntimo.
El mundo de los demás
no es el nuestro: no es el mismo.
Trabajo y amor me cuesta
conmigo así, ver contigo,
aparecer como el agua
con la arena, siempre unidos.
Nadie me verá del todo
ni es nadie como lo miro.
Somos algo más que vemos,
algo menos que inquirimos.
Algún suceso de todos
pasa desapercibido.
Nadie nos ha visto. A nadie
ciegos de ver, hemos visto.
Ciegos para los demás,
oscuros, siempre remisos.
Miramos siempre hacia adentro,
Vemos desde lo más íntimo.